El valor de las importaciones creció cuatro veces más que el de las exportaciones entre enero y julio, a causa del alto precio de la energía, la elevada demanda nacional en este campo y la mayor inversión nacional en bienes de equipo, según la última estadística publicada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
El déficit comercial español ya supera los 42.400 millones de euros, casi un 34% más que durante el mismo período del 2004 y pone en peligro la balanza de pagos. De hecho, la tasa de cobertura se mantiene en uno de sus niveles históricos más bajos, con un 67,7%, ocho puntos y medio menos que hace dos años.
Los datos oficiales confirman que las ventas a otros países en el sector de la automoción, que suponen una quinta parte del comercio exterior español, estan en un mal momento. Durante los siete primeros meses se redujeron un 4,6%, caída que llegó al 8,4% si hablamos de vehículos terminados. Sólo se salvó la industria de componentes, con un aumento del 3,6% en sus operaciones. Las manufacturas de consumo registraron el segundo peor dato del período, con un descenso del 3,1% -acentuado en el calzado y los juguetes-, seguidas de los bienes de consumo duradero, con un recorte del 1,5% -sobre todo en la electrónica de consumo (-9%)-. Por el contrario, las exportaciones de productos energéticos (un 17,1% más) y las semimanufacturas (10,7%) registraron aumentos importantes.
FUENTE: La Voz de Galicia