China ha anunciado que va a imponer un arancel del 17% a las exportaciones de algunos productos del sector siderúrgico, ante el temor de los mercados internacionales a una invasión de productos de acero a bajo precio.
El comunicado oficial destaca que con esta nueva tasa se busca reducir la producción de acero "para reducir el uso de energía y la contaminación en el sector", en el que es el segundo freno al comercio exterior que China ha anunciado en poco tiempo, ya que el pasado día 10 Pekín llegó a un acuerdo con la UE para controlar el aumento de las exportaciones textiles chinas, limitando el crecimiento anual en 10 categorías.
El sector del acero es uno de los que muestran señales de recalentamiento en China, por lo que el Gobierno está frenando la inversión en siderúrgicas con el fin de evitar un excesivo crecimiento de la economía nacional. Pese a medidas como la congelación de proyectos en los sectores de hierro, acero y cemento, el freno a los préstamos bancarios para sectores sensibles o el aumento de los tipos de interés, el PIB del gigante asiático sigue creciendo un 9,5%, 2,5 puntos más de lo deseado por el Gobierno.
Además, China, que ya es el segundo mayor consumidor e importador de petróleo del mundo, está intentando economizar el gasto de energía, ante el temor a que sus fuentes de abastecimiento energético no puedan crecer al mismo rápido ritmo que su economía.
FUENTE: Cinco Días