China se convertirá en menos de cuarenta años en "el motor económico del mundo", superando a países como Alemania y Reino Unido y alcanzando a Japón una década más tarde, según un estudio de la consultora Roland Berger, que estima que los rápidos crecimientos de su economía, renta per cápita, inversión extranjera y exportaciones, sumados a una progresiva evolución desde la agricultura hacia la industria del conocimiento y los servicios convierten a China en "una seria amenaza" para Europa y Estados Unidos.
El estudio advierte de que tras los actuales datos de la economía china se esconde una transformación de su estructura económica, cada día menos dependiente de la agricultura y más preocupada por la industria del conocimiento y los servicios.
Un rasgo que marca significativamente el poder económico chino es la creciente internacionalización de sus compañías. Si hace diez años estas empresas apenas habían adquirido 295 grupos extranjeros, en 2002 la cifra se había disparado a 1.047. Sólo en 2004, el fabricante informático Lenovo compró la división de PC de IBM por 1.300 millones de dólares; y Shanghai Automotive se hizo con la británica Rover por 1.400 millones de dólares.
Además de ser un espacio atractivo para la descentralización de empresas de otros países, debido al muy bajo coste de la hora de trabajo, China cuenta con dos grandes fuentes de crecimiento: su demografía y su creciente productividad.
FUENTE: Terra