La penetración de firmas españolas en China, unas 200 actualmente, se remonta a los comienzos de la "reforma y apertura" económica que pregonó Deng Xiaoping, y aunque es inferior a la de otros países europeos, está creciendo año tras año.
Algunas producen y venden, otras compran, establecen firmas de capital mixto chino-español o sólo tienen oficina de representación, pero lo cierto es que todas desean sacar provecho exportando en el mercado con mayor potencial del mundo.
Marcas de productos de consumo españoles pero fabricados en China, como Cola Cao, Panrico o Chupa Chups, son tan populares y están tan integradas en los supermercados que son considerados "del país" y muchos chinos se sorprenden cuando se les dice que son extranjeros.
Uno de los sectores en los que España cree que tiene más futuro en China es el de las energías renovables, en las que las firmas españolas están consideradas como líderes mundiales.
Casi todas las compañías españolas exportadoras forman en China empresas mixtas ("joint ventures"), dado que, en muchos sectores, el Gobierno de Pekín sólo permite a las firmas extranjeras entrar en el país asociándose con compañías locales.
FUENTE: Finanzas.com