Las Cámaras de Comercio están preocupadas por la situación del sector exterior español, cuyo déficit se ha duplicado en el primer trimestre, con unas exportaciones cada vez más débiles y una industria turística estancada. Por este motivo, piden que el sector público y el privado lleguen a «un gran pacto de internacionalización y competitividad» que, entre otros fines, debería servir para ampliar mercados de venta, diversificar sectores y mejorar la imagen del país.
Una de las propuestas más llamativas de las Cámaras de Comercio es la puesta en marcha en España de un sistema de "voluntariado internacional" para las empresas, que permitiría a las pequeñas y medianas disponer de jóvenes profesionales en el exterior para tareas de internacionalización específicas. Asimismo, piden que se fomente la colaboración entre las grandes empresas y las pymes, a través de un programa de "tutelaje" para que unas y otras compartan experiencias.
Los cambios promovidos desde las Cámaras contemplan revisar la adecuación de la red de embajadas y oficinas comerciales a fin de valorar mejor las áreas de interés para las exportaciones españolas y lograr una mayor «profesionalización y especialización» de sus funcionarios.
A nivel territorial, proponen disminuir la concentración geográfica y sectorial de las exportaciones, sobre todo en algunas comunidades autónomas. También ven necesaria la implicación de otras instituciones, como el Parlamento y las universidades. Respecto a las propias empresas, apuestan por impulsar el asociacionismo, con consorcios de compras de materias primas y de exportación, así como planes de distribución compartida en el exterior. También reclaman una rebaja en el impuesto de sociedades.
FUENTE: La Rioja