Planificando una Web de empresa exportadora (y II)




En cuatro minutos:

Seguimos con el artículo nº76 donde exponíamos los primeros puntos a tener en cuenta ante la creación de una web de empresa exportadora.

2) Arquitectura y planificación

Esta fase previa a la construcción, consiste en dejar muy claro a nuestro proveedor Web cómo queremos que se estructure nuestro site.

Puntos a tener en cuenta:

• Estructuración y mapa del sitio Web
• Estructuración de la información y contenidos
• Definir las aplicaciones que se darán en el sitio Web
• Definir las pautas de mantenimiento y actualizaciones
• Definir las acciones de e-marketing

Nuestro proveedor Web no entra en acción hasta la siguiente fase, donde sus programadores y diseñadores crearán la web. Se entiende, que son profesionales y saben mucho en su campo, pero no nos engañemos, probablemente no sepan de nuestro negocio y menos de comercio exterior.

Por esta razón es esencial que el equipo responsable del proyecto Web sea capaz de planificarlo integrando todas las áreas de la empresa y nunca dejarlo en manos del proveedor.

Si que es aconsejable acudir a nuestro proveedor para consultarle sobre las posibilidades de poder ofrecer una tecnología u otra, como por ejemplo, poder colgar documentos actualizados, poder actualizar rápidamente nuestro catálogo de productos, idiomas, etc.

3) Diseño, programación y contenidos

En esta fase si que interviene directamente nuestro proveedor. Éste tendrá que seguir las pautas que hemos definido con anterioridad.

En cuanto a diseño, muchas empresas se limitan a proporcionar al proveedor un catálogo corporativo y les comunican que quieren éste en electrónico y en la Web. Bueno, ésta podría ser una estrategia, pero porque se ha definido con anterioridad y no porque es la forma más fácil y rápida.

El equipo que proyecta la Web de empresa, donde se encuentra también el de comunicación, debe decidir todos los aspectos de la imagen corporativa a nivel estratégico; ¿conservaremos la misma imagen?, ¿queremos dar una nueva, más dinámica, más moderna?, o en cambio, ¿seguimos con la tradicional?.

Si además nuestra empresa tiene un carácter internacional, deberemos analizar cual sería el impacto que tendrá en los diferentes consumidores o usuarios de todos nuestros países destino. No olvidemos que muchas de las empresas exportadoras no posicionan sus productos de la misma forma en todos los países.

En este sentido recuerdo el caso de una empresa de Jamones que distribuye a toda España y empezó su expansión internacional. Uno de sus mercados destino fue USA, donde se posicionó como una marca de calidad, vendiendo en comercios delicatessen, y con el producto cortado y envasado al vacío. En cuanto a su proyecto Web, se encontraron con el problema de imagen ante un mercado Nacional y el mercado de USA que tuvieron que analizar con mucho cuidado... detalles a parte, imaginaros una foto de un jamón 5 “j” a todo color, sin duda el cliente Español pensaría en lo bueno que puede llegar a ser, en cambio el cliente USA pensaría en la grima que le da, ver una pata de cerdo allí colgada en lugar de ese exquisito jamón que compra envasado en un packaging de calidad.

En cuanto a programación, se trata de que el proveedor nos proporcione una Web con garantías de funcionamiento, con las herramientas que les hemos pedido y con un componente claro de escalabilidad, en el sentido que no se nos quede obsoleta, sino que podamos ir construyendo y creando poco o poco. Pensar más en un gestor de contenidos y no tanto en una Web.

Por último, los contenidos tienen que ser proporcionados en su totalidad por el equipo. Como comentaba antes, el proveedor Web seguramente no conoce nuestro negocio. Aunque no olvidemos poner el “chip” colaborativo con nuestro proveedor que puede aportar muchas ideas de su experiencia.

4) Puesta en marcha

Pocos proyectos web que he colaborado o conocido, se han lanzado al mercado en la fecha prevista al 100% de sus posibilidades. Esto es una realidad que hay que tener en cuenta.

El cambio continuo que genera una Web bien llevada, implica que siempre tengamos el proyecto al 95-99% y que posiblemente nunca lleguemos al 100%.

Para las empresas exportadoras, en algunos casos, se requiere un lanzamiento conjunto de la Web en diferentes países destino, implicando una coordinación más compleja. Sobretodo si además son diferentes enfoques, y diferentes Web’s según el país o continente, tal como hemos ido comentando anteriormente.

5) Mantenimiento, control y actualización

Si una web no se mantiene, se muere. Os acordáis del juguete revelación hace unos años, el Tamagochi, pues pensar que la web es uno; si no estamos encima de ella, le damos de comer constantemente (introducimos nueva información), la bañamos por la noche (la actualizamos), respondemos a sus deseos (contestamos a diario, vigilamos las sugerencias de los usuarios), se morirá.

Por otro lado el control también es importante. Me refiero a seguir un programa estadístico que me informe de las visitas que tengo, cuando las tengo, que hacen, de dónde vienen, etc.

Pero cuidado, que demasiado control crea dispersión. En este caso os recomiendo que desarrolléis un “panel de control”. Imaginaros el panel de vuestro coche, donde la velocidad nos indica las visitas medias, donde la gasolina entra en reserva cuando disminuyen estas visitas, donde se enciende un piloto de mal funcionamiento cuando hay una página o un proceso que no funciona. Os recomiendo que construyáis este panel a medida, pero sólo con la información más importante que nos permita verlo cada semana y controlar lo más crítico. El resto de estadísticas ya las analizaremos directamente del servidor cuando sea necesario.

Espero que estas reflexiones hayan sido útiles, y recordad, nunca es tarde para replantear vuestra estrategia web!!.

Víctor de Francisco
vdf@reexporta.com