Invertir en el extranjero: ¿Filial o Establecimiento Permanente?




Por Juan Torcal

Su empresa goza de una buena salud, hasta el punto que el mercado nacional se le está quedando pequeño. Junto a sus socios, se ha planteado abrirse mercado en el exterior. Ahora bien, después de realizar un estudio de mercado sobre los potenciales países en los que desea establecerse, ha llegado el momento de decidir a través de que manera va a realizar la inversión. Básicamente, existen dos fórmulas legales a la hora de constituir un negocio: Filial o Establecimiento Permanente.

Las diferencias jurídicas y fiscales entre ambas son notables, es por ello que las consecuencias para su bolsillo también lo serán. Analice las características de cada figura y sepa como sacarle el mejor provecho a cada una. Recuerde que una planificación previa de la inversión siempre le puede suponer un ahorro fiscal a tener en cuenta.

Veamos qué ventajas y desventajas tienen:

La filial cuenta con personalidad jurídica, lo que la dota de una responsabilidad limitada y más credibilidad de imagen frente a un establecimiento permanente. Puede deducirse pagos a la matriz (Ej. en patentes o intereses) y beneficiarse de las ayudas fiscales a la internacionalización o al fomento.

En contra, no puede compensar pérdidas con la matriz. Por lo general, su constitución requiere de más formalidades que un Establecimiento Permanente, y debe someterse al pago de Impuesto de Operaciones Societarias y similares del extranjero.
Repatriación de Beneficios. Una vez que quiera repatriar beneficios desde la filial a la matriz española deberá tener en cuenta lo siguiente: aplicación de la directiva comunitaria Matriz-Filial (exención de dividendos) o existencia de Convenio para evitar la Doble Imposición, al cual tendrá acceso al gozar la filial de personalidad jurídica propia. Nota: En el caso de no poder gozar de ninguno de los alivios fiscales descritos, no se preocupe, siempre podrá aplicarse el régimen interno de exención o deducción por doble imposición económica internacional establecido en la LIS.

Si opta por constituir un Establecimiento Permanente en el extranjero, sepa que los trámites y el funcionamiento son más simples (Ej. No hay obligación de presentar las cuentas anuales en el Registro Mercantil si la matriz ya las presenta en su país de residencia). Goza de la misma personalidad jurídica que la matriz, en consecuencia puede haber cesión de fondos propios y lo que es más atractivo, las pérdidas son compensables en el país de residencia de la matriz, es decir en España. En contra, un Establecimiento Permanente no puede deducirse los mismos gastos que una filial, es decir, los gastos por cánones, servicios de asistencia técnica u otros no son deducibles y si lo son como regla general pero en un 25% (cabe prueba en contrario de un % superior) los gastos de dirección y administración prestados por la matriz al Establecimiento Permanente.

Hágalo bien. Después de haber analizado todos los factores, debe realizar una gran inversión, que lógicamente le supondrá unas pérdidas por el inicio de la actividad. Decídase por iniciar la actividad a través de un Establecimiento Permanente. Por esta vía, todas las pérdidas iniciales serán gasto deducible con los beneficios de su matriz española. Una vez que el Establecimiento Permanente empiece a generar beneficios, estos se integrarán en la BI de la matriz, no estando exentos por el Art.20 Ter LIS para no generar “desimposición” en España, ya que deben compensarse con las pérdidas que se hayan incluido en ejercicios pasados. Ahora bien, si una vez que el Establecimiento Permanente tiene beneficios, lo dotamos de personalidad jurídica propia, es decir, lo transformamos en una filial, para dar una mejor imagen de solvencia e independencia frente a acreedores extranjeros (motivos empresariales perfectamente razonables), se rompe con la aplicación del Art. 20 Ter, pasando a tener dividendos exentos (20 bis LIS) o deducción por doble imposición económica internacional (28 LIS), según se opte, en vez de beneficios empresariales propios.

Nota. Debe advertirse que el planteamiento es perfectamente legal, existiendo por el momento un vacío legal en dicha situación. No obstante existe la posibilidad que la Administración Tributaria tilde la operación de fraude de ley pero, ¿Cuándo estamos seguros con los criterios de la Administración?

Juan Torcal
jtorcal@reexporta.com