El Depósito Aduanero




En dos minutos:

EL DEPÓSITO ADUANERO

El depósito aduanero se presenta como un instrumento altamente rentable en operaciones de comercio exterior de carácter de intermediación.

Empresas comerciales.
Las empresas importadoras que no aportan un valor añadido al producto y donde su intervención es de carácter de intermediación. La utilización del depósito aduanero les permitirá:

· Diferir los gastos devenidos de la tributación aduanera de los productos objetos de importación (derechos arancelarios, IVA.) en función de las ventas en firme realizadas a clientes españoles.
· Transmitir parcial o totalmente los impuestos de importación (derechos arancelarios, IVA.) de las ventas en firme realizadas a clientes comunitarios o de tercer país.

Aquellas empresas que importan sus productos de terceros países (comercio extracomunitario) y tienen como objeto revenderlos a terceros, pueden, antes del despacho a libre práctica de las mercancías (tributación de los derechos arancelarios, IVA.), introducir las mercancías en un depósito aduanero, quedando suspendido los derechos de arancel, IVA y medidas de política comercial. La estancia de las mercancías en un depósito aduanero no tiene límite.

La ultimación del régimen de depósito aduanero podrá realizarse mediante:

· Despacho a libre práctica (tributación de los derechos arancelarios) para aquellas ventas que se realicen en el interior de la Unión Europea, siendo el destinatario de la misma el obligado a soportar el IVA en el Estado de adquisición.
· Despacho a consumo (tributación de los derechos arancelarios e IVA) para aquellas ventas que se realicen en el mercado doméstico.
· Exportación para aquellas ventas que se realicen fuera del territorio aduanero de la Comunidad. En este caso no deberá soportar ninguna tributación sobre el producto, no soportando los derechos arancelarios y el IVA

En cualquier caso pueden realizarse salidas parciales del depósito aduanero, lo que permitirá a la empresa importadora, soportar la tributación a la importación de esas salidas parciales en la medida que las mismas sean ventas en firmes, con lo que los costes arancelarios y el coste financiero del IVA se difieren.

En el depósito aduanero se permiten una serie de operaciones, denominadas usuales, siempre que las mismas estén destinadas a garantizar su conservación, mejorar su prestación o su calidad comercial, o a preparar su distribución o reventa.

Estas operaciones deberán ser previamente autorizadas por las autoridades aduaneras, que fijarán las condiciones en las que se debe efectuar.

Eso sí, el coste de almacenaje deberá ser soportado por la empresa importadora.

Alberto Rino
arino@reexporta.com